Erika Bayá es comunicadora social, pero gran parte de su experiencia laboral la dedicó al periodismo. Su camino profesional, que comenzó en 1999 como periodista cultural, tomó un nuevo rumbo tras una reveladora experiencia en el Parque Nacional Amboró en Santa Cruz, Bolivia. Este encuentro la impulsó a especializarse en periodismo ambiental, campo en el que ha cosechado importantes logros, como el premio Reportaje sobre Biodiversidad de Conservación Internacional en 2002. Las investigaciones y reportajes de Erika han alcanzado difusión en medios nacionales e internacionales. Desde 2020, su compromiso se ha fortalecido como colaboradora estable de la Red Ambiental de Información (RAI), medio donde actualmente publica reportajes de investigación ambiental.